Instrumentos musicales para niños

Consejos, ideas, opiniones y ofertas de instrumentos musicales para niños.

Para los niños la música es especialmente beneficiosa: les permite aprender, crecer y expresarse a la vez que adquieren agilidades motrices y sociales. Si estás pensando en comprar un instrumento para un niño, te daremos algunas ideas.

Instrumentos musicales para niños: ¿de qué va esto?

Quizá ya te has dado cuenta: nos encanta la música y los niños con su increíble capacidad para aprender y descubrir. Por eso decidimos abrir esta página.

Si estás pensando en regalar un instrumento a un niño y tienes alguna duda estaremos encantados de que uses esta página como referencia. Puedes dejar un comentario si quieres, y te atenderemos gustosamente.

¿Qué debes considerar a la hora de comprar un instrumento musical para un niño?

Los instrumentos musicales para niños son muy beneficiosos a todas las edades:

En bebés de hasta 18 meses, la música favorece el desarrollo cognitivo y social.

Difícilmente aprenderán a tocar un instrumento, pero hacer música puede ser un juego muy divertido mediante el que aprenderán a distinguir los sonidos que pueden producir con distintos objetos o instrumentos musicales para niños.

La música también puede ser un vehículo muy potente a la hora de establecer hábitos en casa: ¿Habéis probado de cantar siempre la misma canción a la hora de recoger? ¿O a la hora de ir a dormir? ¿O para poner la mesa?

Los bebés de hasta 18 meses son increíbles a la hora de reconocer patrones, y gracias a la música podremos crear patrones para hacer más divertidas algunas tareas. ¡Y más fáciles!

A partir de los 18 meses, los bebés empiezan a desarrollar su capacidad de expresión, musical y motriz.

Entre los 4 y los 5 años, el niño o niña será capaz de prestar atención el tiempo suficiente como para aprender a tocar un instrumento.

Si la música forma parte de su entorno desde que era un bebé, a esa edad ya habrá aprendido qué es el sonido. Lo habrá manipulado y explorado lo suficiente como para poder iniciarse en el aprendizaje de lenguaje musical y del un instrumento.

Fabricar instrumentos caseros

También es buena idea jugar a fabricar instrumentos caseros. Con un bote vacío y unas cuantas lentejas, garbanzos o un puñado de arroz (¡o de arena del parque que podemos bajar a recoger!) podemos hacer unas maracas, y graduando la cantidad podremos obtener sonidos distintos.

Con botellas de cristal podremos crear pequeños xilófonos añadiendo más o menos agua. También podemos producir sonidos divertidos soplando pequeños tubos.

Con un par de cucharas o rascando distintos materiales entre sí.

Ayúdale a elegir un instrumento adecuado a su edad

En bebés de hasta 18 meses no hay una gran diferencia entre peluches con cascabeles dentro, muñecos que los aprietas y pitan o réplicas de instrumentos pequeños.

Es importante que se acerquen a la música desde el entorno y que la escuchéis juntos, más que empezar a introducir un instrumento que no tiene capacidad cognitiva para entender ni motriz para tocar.

Pero para el bebé tiene el mismo valor como experiencia aporrear un piano de juguete que apretar un peluche.

Está en una fase de acción-reacción, así que no tienes que preocuparte mucho de rodearle de instrumentos de plástico a esa edad.

Despertarás más su interés cantándole canciones para establecer rutinas o poniendo música a menudo.

Entre los dos y cinco años tiene sentido que se acerquen a la música a través de instrumentos fáciles de tocar que serán, en general, de percusión.

Existen instrumentos musicales para niños de todos los tipos, como los instrumentos de percusión para niños: xilófonos infantiles, bongos para niños, los tamboriles o el piano infantil.

A esta edad, el niño aún no ha desarrollado al completo su capacidad motriz y su tiempo de concentración aún es bajo.

Aunque la batería es un instrumento de percusión y existen baterías para niños, es un instrumento que requiere más coordinación y podría ser demasiado para un niño de menos de 5 años.

Es importante no ser exigentes y dejar que experimenten con los distintos sonidos y ritmos que pueden producir, sin esperar que el resultado sea coherente.

Además, las baterías económicas para niños no suelen ofrecer una buena calidad de sonido.

Si buscamos un poco, encontraremos xilófonos u otros instrumentos musicales para niños de la familia de los instrumentos de percusión sin tener que gastar mucho dinero.

A partir de los seis años podemos introducir la notación musical y empezar a probar con los instrumentos musicales más sencillos de cada familia como la guitarra para niños.

El piano, la flauta o los instrumentos de percusión también pueden ser muy adecuados.

Podemos plantearnos incluso comprar una batería infantil, acústica o de juguete para que se inicie en el instrumento musical.

Fases de iniciación a la música

Existen dos fases principales en el aprendizaje musical de los niños, la conocida como educación musical temprana o iniciación musical, y la fase de toma de contacto con el instrumento.

Educación musical temprana o iniciación musical

Esta primera fase de aprendizaje o contacto con la música empieza en niños de 2 a 5 años.

El objetivo de esta etapa es que el niño o niña descubra y desarrolle su capacidad de expresión y psicomotora a través de la música.

Esto les permitirá elegir un instrumento musical más adelante.

Con los instrumentos musicales para niños, nuestros peques aprenderán a hacer ritmos con la voz o con partes del cuerpo, la diferencia entre una nota alta o baja.

Reconocer notas musicales mediante colores

En algunos casos aprenderán a reconocer o escribir notas musicales mediante juegos, relacionándolas con colores o con posiciones en el pentagrama.

Así, se desarrolla la voz, el contacto con objetos e instrumentos infantiles que generan sonido, el reconocimiento y representación del sonido (duración, altura, timbre, intensidad…).

El desarrollo de la capacidad de percepción auditiva y el movimiento como medio de expresión y sensibilización visual, auditiva y motriz.

Por eso la música es beneficiosa para los niños: les ayuda a conocer su propio cuerpo, a desarrollar el sentido del ritmo y a fomentar las relaciones sociales.

Toma de contacto con el instrumento

Toma de contacto con el instrumento, el paso de la iniciación a la formación musical: A partir de los seis años se suele hacer el paso de la iniciación a la formación musical, y donde el niño toma contacto con el instrumento musical.